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jueves, 24 de mayo de 2012

Hallan restos de un mamut en un barranco de Tarragona


El equipo de paleontólogos que desde hace cinco años excava en el barranco de La Boella, en La Canonja, ha encontrado nuevos restos óseos de mamut datados hace 700.000 años, según ha informado el responsable de la excavación, Josep Vallverdú.
"En concreto, se han encontrado en el yacimiento del Forn restos de una tibia, de una costilla y un hueso articular de un mamut meridional de 700.000 años de antigüedad, así como muchos otros restos de diferentes animales como cérvidos, caballos, hipopótamos y fragmentos dentarios de una hiena", en este caso de 200.000 años, añade Valverdú.
También se han hallado restos de piedra tallada y herramientas fabricadas con sílex por humanos, que permiten "explicar la evolución de los animales y de los grupos humanos prehistóricos".
A su juicio, estos descubrimientos sitúan La Boella "a la altura de otros yacimientos como Atapuerca u Orce en cuanto a excavaciones europeas para obtener documentos de relevancia que puedan explicar las migraciones humanas y la evolución de las especies". Para Vallverdú, los restos de La Boella, un proyecto científico a 20 años vista, son sumamente importantes para explicar "la teoría de la evolución, la geología de la cuenca del río Francolí y los diferentes ecosistemas".
En este sentido, este científico del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) ha apuntado que el próximo verano publicarán en las principales revistas internacionales un estudio donde probarán que por La Boella "pasó una segunda migración procedente de África hace 1,8 millones de años", lo que convertirá a este yacimiento "en un referente".
Por otra parte, el Ayuntamiento de La Canonja ha construido un muro de contención para proteger de las riadas la zona conocida como La Mina, donde aparecieron los primeros restos de mamut, hace cinco años, ha explicado el arquitecto municipal, Miquel Orellana.
"Se trata de un yacimiento con un potencial importante como archivo, pues sus restos pueden llegar a 1,5 millones de años", ha apostillado Vallverdú.
Además, el IPHES y el consistorio de La Canonja proyectan la construcción de un Centro de Interpretación cerca del yacimiento para mostrar los restos hallados y cuya ubicación se decidirá "dentro de un mes", pues están en negociaciones con los propietarios de los terrenos, ha explicado el concejal de Cultura, Paco Roca.
"Primero hemos firmado un acuerdo de colaboración para crear una comisión ejecutiva de ocho miembros -cuatro del IPHES y cuatro del Ayuntamiento- para redactar el plan director y obtener un beneficio cultural y proteger el yacimiento", ha añadido Roca, que no ha puesto fecha a la apertura de este centro de interpretación.

sábado, 19 de mayo de 2012

Jeroglíficos inéditos muestran que, para los mayas, el mundo no acababa en 2012

Un equipo de arqueólogos estadounidenses ha encontrado los calendarios astronómicos mayas más antiguos de los que se tiene constancia grabados en piedra en las paredes de un edificio en Xultún (Guatemala), según publica hoy la revistaScience.

Los jeroglíficos datan del siglo IX, lo que implica que son varios siglos más antiguos que los Códices Mayas, registrados en libros de 1300 a 1521. Y representan cifras de cálculos ligados a las fases lunares, un calendario ceremonial de 260 días, un calendario solar de 365 días, y cálculos con los ciclos anuales de los planetas Marte (780 días), Venus (584 días) y Mercurio, según ha explicado el arqueólogo William Saturno, de la Universidad de Boston (EE UU), que dirigió la expedición y excavación. Según el investigador, “parece un episodio de televisión de la serie Big Bang Theory, un problema matemáticogeek que los mayas pintaron en la pared, que usaban como si fuera una pizarra”.

En los muros también aparecen hombres ataviados con uniformes negros y con una medalla colgada alrededor de sus cuellos. De hecho, el mural es la primera muestra de arte maya encontrada en las paredes de un edificio. La vegetación mantuvo cubiertos los yacimientos hasta 2010, cuando un estudiante discípulo de William Saturno la destapó. En aquel momento se organizó una exploración, que patrocinó la National Geographic Society. "Por primera vez hemos podido ver las anotaciones un escriba, cuyo trabajo era el de guardar los datos en la comunidad maya", explica Saturno.

Los grabados muestran que, contrariamente a las creencias populares, no hay ningún indicio de que el fin del mundo coincidirá con el fin del año 2012, añade el científico. "Los antiguos mayas predijeron que el mundo continuará y que en 7000 años las cosas serán exactamente cómo eran entonces", concluye. 

martes, 8 de mayo de 2012

Las flautulencias de los dinosaurios calentaron la Tierra prehistórica

Los dinosaurios saurópodos podrían haber producido suficiente gas metano de efecto invernadero con sus flautulencias para aumentar la temperatura del planeta hace millones de años, provocando su propio "calentamiento global", según un estudio que publica la revista Current Biology. 

Los saurópodos, conocidos por su enorme tamaño y su largo cuello, eran dinosaurios hervíboros que habitaban el planeta hace 150 millones de años. De manera similar a las actuales vacas, contaban en sus aparatos digestivos con microbios productores de metano que les ayudaban a digerir las plantas de las que se alimentaban. Ahora, un modelo matemático ha permitido a Dave Wilkinson y sus colegas de la Universidad John Moores de Liverpool (reino Unido) calcular que los gigantescos reptiles producían más metano que todas las fuentes naturales actuales y artificiales juntas. 

Para llegar a esa conclusión, los científicos analizaron la producción de metano por parte de distintos animales modernos y crearon una ecuación matemática que predice cuánto metano produciría un animal conociendo su tamaño. Un saurópodo medio pesaba 20.000 kilogramos y vivía en concentraciones de una a varias decenas de adultos por kilómetro cuadrado. Con estos datos, se estima que la emisión de metano por parte de los saurópodos podría haber alcanzado hasta 520 millones de toneladas por año. Una cifra muy alta si lo comparamos con las que producen los rumiantes actuales (vacas, jirafas, cabras, etc.), que ronda las 50-100 toneladas anuales. 

Un "primo" del oso panda vivió en Zaragoza hace 11 millones de años

Los restos fósiles de una nueva especie de úrsido,Agriarctos beatrix, han sido descubiertos en el yacimiento de Nombrevilla 2, en' Zaragoza. Se trata de un oso de reducido tamaño, incluso menor que los ejemplares de oso malayo, los más pequeños encontrados en la actualidad, según se hace eco la agencia SINC. Los investigadores, del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y de la Universidad de Valencia, sugieren que este plantígrado vivió durante el Mioceno, hace 11 millones de años. 

Aunque es difícil conocer su apariencia externa porque solo se han encontrado piezas dentales fósiles, los científicos opinan que debía de tener un pelaje oscuro con manchas blancas ubicadas sobre todo en el pecho, alrededor de los ojos y posiblemente en la parte más próxima a la cola. “Este patrón es el considerado como primitivo para los osos, similar al del panda gigante que, en realidad, tiene las manchas tan grandes que parece que sea blanco con manchas negras”, aclara Juan Abella, coautor del trabajo que ha sido publicado en la revistaEstudios Geológicos. 

Agriarctos beatrix, de la familia Ursidae y emparentado con los pandas gigantes, habría sido un animal que vivía en el bosque y pudo tener hábitos más sedentarios que osos cazadores como el pardo o el polar. Según los investigadores, seguramente el úrsido extinto escapaba de otros carnívoros más grandes trepando a los árboles. Su dieta debió de ser parecida a la del oso malayo y el de anteojos que se alimentan casi exclusivamente de vegetales y fruta y ocasionalmente de algunos pequeños vertebrados, insectos, miel y carroña. El descubrimiento rebaja de 9 a 11 millones de años la aparición de este grupo de osos emparentado con los pandas gigantes y localiza su origen en las cuencas nororientales de la Península Ibérica.

Las causas que llevaron a su extinción aún están por determinar pero “lo más probable es la apertura de los bosques a zonas más abiertas y secas, y la aparición de especies similares más competitivas y más grandes”, aclara Abella. 

lunes, 23 de abril de 2012

Los madrileños del Paleolítico comían elefantes


¿Conejos? ¿Venados? ¿Liebres? Nuestros antepasados también se alimentaban de animales más exóticos. Hace unos 84.000 años, los madrileños que vivían a orillas del río Manzanares comían carne y médula ósea de elefante, según informa un estudio publicado en Journal of Archaeological Science.

Los investigadores estudiaron 82 huesos del mismo elefante asociados a 754 herramientas de piedra en el yacimiento de Preresa (Madrid) y encontraron marcas de corte, seguramente hechas para consumir la carne, y de percusión o golpeo para extraer la médula ósea. "Hay muchos yacimientos, pero pocos restos fósiles con marcas que muestren la intencionalidad del ser humano", ha explicado SINC Jose Yravedra, uno de los autores del trabajo.

El siguiente paso será aclarar si nuestros antepasados cazaban o carroñeaban a estos animales, ya que la caza del elefante no estaba exenta de peligros. "Hay pocos registros sobre el aprovechamiento de elefantes en Siberia, Norteamérica y Europa central de hace más de 10.000 años," ha destacado Yravedra.
Los autores del trabajo son arqueólogos, zooarqueólogos y geólogos de Universidad Complutense (Madrid), del Instituto de Evolución en África (Madrid) del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Burgos)

sábado, 24 de marzo de 2012

La caza masiva y no el cambio climático acabó con los canguros gigantes


Hace unos 40.000 años, desaparecían los canguros gigantes de Australia. Lo mismo pasó con otros enormes marsupiales, aves y reptiles supergigantes. La megafauna se extinguió en el continente. Ahora un nuevo estudio señala como únicos culpables a los cazadores humanos y la pista la han dado los restos de un hongo que se extinguió con los enormes animales.
Hasta ahora existían varias hipótesis sobre la extinción de los vertebrados gigantes de Australia pero un equipo de investigación australiano confirma ahora, en un estudio que se publica en Science esta semana, que los cazadores acabaron con estos animales.
“Estos grandes animales pudieron haber sido muy susceptibles a los efectos de la caza, porque se reproducían muy lentamente y necesitaban mucho tiempo para crecer y tener crías”, asegura a la agencia SINCChristopher Johnson, uno de los autores del estudio e investigador en la Escuela de Zoología de la Universidad de Tasmania (Australia).La llegada de los humanos a Australia supuso un antes y un después en la vida de los grandes vertebrados. Estos animales sufrieron un declive a lo largo de 2.000 a 3.000 años, y se extinguieron debido a la persecución realizada por los humanos.
Según el estudio incluso bajos niveles de caza hubieran impedido a las poblaciones de estas especies recuperarse. Los investigadores se basaron en el estudio de los restos de esporas de Sporormiella, un hongo que crecía en el estiércol de los herbívorosque desapareció hace unos 41.000 años, para confirmar que el declive de los animales empezó con la caza.
Hasta ahora, los científicos pensaban que la megafauna se extinguió por un cambio climático, por los incendios y la fragmentación del hábitat provocados por la llegada de los humanos, o por la caza.
El análisis de Sporormiella demuestra que “la megafauna no se vio muy afectada por los cambios climáticos anteriores a la llegada de los humanos, y no hubo un cambio climático significativo en el momento en el que se extinguieron”, apunta Johnson quien descarta la hipótesis del cambio climático.
Con la llegada de los humanos hubo un aumento de los incendios y un cambio en la vegetación. Sin embargo, según el investigador, estos eventos sucedieron después del declive de los animales, por lo que “no pudieron causarlo”. “La caza es entonces la explicación más plausible”, confirma Johnson.

La desaparición de marsupiales gigantes y otros grandes animales conllevó consecuencias “dramáticas”. Gracias al análisis de restos de polen y carbón vegetal, los autores detectaron en el momento de la extinción una transición de la selva mixta a una disminución de la vegetación y un aumento de la actividad de los incendios.

“La selva empezó a desaparecer y fue sustituida por bosques de eucaliptos, que ahora están muy expandidos por Australia”, concreta el investigador. Los cambios ecológicos ocurrieron probablemente por la combinación de la reacción de la vegetación (ya que hasta ese momento los grandes animales habían controlado la estructura y composición de las comunidades de plantas) y el aumento de los incendios debido al material vegetal seco que se acumuló tras la desaparición.

lunes, 27 de febrero de 2012

Reconstruyen el fósil de un pingüino prehistórico gigante

Después de 35 años, se ha logrado completar la reconstrucción de un fósil gigante de pingüino, ofreciendo a los investigadores nueva información sobre la diversidad de los pingüinos prehistóricos. Los huesos fueron recogidos en 1977 por el doctor Ewan Fordyce, paleontólogo de la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda. En 2009 y 2011, el doctor Dan Ksepka, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, y el doctor Paul Brinkman, viajaron a Nueva Zelanda para ayudar en la reconstrucción del fósil de pingüino; y ahora, han publicado sus hallazgos en el 'Journal of Vertebrate Paleontology'.
Los investigadores apodaron Kairuku al pingüino, una palabra maorí que se traduce como "buzo que regresa con comida". Ksepka se interesó en el fósil porque su forma corporal es diferente a la de todos los pingüinos conocidos, tanto vivos como extintos. Además, el investigador también estaba interesado en la diversidad de las especies de pingüinos que vivían en lo que hoy es Nueva Zelanda, durante el período Oligoceno, que tuvo lugar hace, aproximadamente, 25 millones de años.
Según Ksepka, "Nueva Zelanda fue un lugar ideal para los pingüinos en términos de alimentos y seguridad. La mayor parte de la isla estaba bajo el agua en ese momento, dejando masas rocosas aisladas que mantenían a los pingüinos a salvo de los depredadores, y les proporcionaban comida abundante". Kairuku fue una de las, al menos,cinco especies diferentes de pingüinos que vivieron en Nueva Zelanda durante el mismo período -esta diversidad de especies fue lo que hizo difícil la reconstrucción.
"Kairuku era un ave elegante para los estándares de los pingüinos, con un cuerpo delgado y aletas largas, pero patas cortas y gruesas", explica Ksepka. Los investigadores realizaron la reconstrucción a partir de dos fósiles de Kairuku, por separado, utilizando el esqueleto de un pingüino rey actual, como modelo. El resultado fue un pájaro alto, de pico y aletas alargados - sin duda, la mayor de las cinco especies que eran comunes en la zona durante el Oligoceno.
Nueva Zelanda contiene fósiles excepcionales, que dan pistas importantes sobre la historia de los pingüinos y otras criaturas marinas. Ksepka espera que la reconstrucción de Kairuku dé a otros paleontólogos más información acerca de otros fósiles en la misma zona, así como un mejor conocimiento sobre las especies de pingüinos gigantes.


lunes, 20 de febrero de 2012

Hace 40.000 años el sur de Andalucía era tan frío como la Escandinavia actual


Hace 40.000 años, la temperatura media anual de la turbera de El Padul, un área situada en la provincia de Granada, oscilaba entre los nueve y los 11 grados centígrados, más o menos la misma que tienen hoy en día en el sur de la península escandinava y Dinamarca.
Esta es la principal conclusión de un estudio realizado por un equipo de científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y que acaba de publicarse en la revista 'Quaternary Science Rewiews'.
Los investigadores han llegado a esta conclusión tras estudiar los restos de tres mamuts lanudos encontrados en la turbera en 1983, los más meridionales registrados en Europa.
Los especímenes estudiados datan de unos episodios muy fríos y secos que afectaron a toda Europa, llegando incluso al sur de la Península Ibérica, hace entre 30.000 y 40.000 años.
"A partir del análisis de isótopos estables realizados en restos de dientes y huesos hemos visto que estos mamuts vivieron en una área esteparia bastante árida, que podría estar situada a decenas o cientos de kilómetros al oeste de El Padul, y que puntualmente, cuando las condiciones climáticas eran especialmente extremas, migraban a la zona de la turbera", explica el investigador del CSIC Antonio Delgado, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra.
Los grandes mamíferos, como los elefantes o los mamuts lanudos, necesitan grandes cantidades de agua y comida fresca a diario, lo que deja una señal isotópica en sus tejidos capaz de dar pistas sobre las condiciones climáticas de la época en la que vivieron.
Los dientes de los mamuts lanudos crecían durante toda su vida y generaban nuevas laminillas de esmalte según pasaban los años.
"Con ello, podemos identificar diferentes composiciones isotópicas muestreando en distintos puntos de los molares, lo que nos permite hacernos una idea de las variaciones ambientales que se producían a lo largo de la vida del animal", explica el investigador del CSIC Antonio García-Alix, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, coautor del estudio.
La turbera de El Padul es el punto más meridional de Europa donde se han hallado restos de mamuts lanudos. Estos animales llegaron al continente procedentes de Siberia hace unos 200.000 años y desaparecieron hace unos 4.000 años.
Los restos empleados en esta investigación se encuentran expuestos en el Museo Arqueológico de Granada, en el Parque de las Ciencias de Granada y en el museo del Departamento de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad de Granada, institución que también ha colaborado en el estudio.

sábado, 18 de febrero de 2012

El arqueólogo español que resucitó el tercer coloso de Memnón


"Esto cambia los libros de historia", sostiene el arqueólogo español Miguel Ángel López Marcos. Y no es para menos. Después de siete años de labor faraónica, su equipo acaba de dar al traste con la orfandad de los colosos de Memnón, las dos gigantescas estatuas sedentes que flanqueaban en otro tiempo la entrada al monumental templo funerario deAmenofis III, en las afueras de la ciudad egipcia de Luxor.
Desde hace unos días el tercer coloso, uno de los dos que decoraban el segundo pilono del complejo, sorprende a quienes transitan la carretera que conduce a las necrópolis de Luxor, en el sur de Egipto. Como la pareja hermana, la escultura representa al faraón Amenofis III (1390-1352 a.C.) y está tallada en bloques de cuarcita traídos de 'Gebel el Ahmar', cerca de El Cairo. Es, además, uno de los escasos vestigios del que fuera el más espectacular templo funerario del antiguo Egipto situado en la ribera occidental del Nilo. Alrededor del 1.200 a.C. un fuerte terremoto lo redujo a escombros. Su material alimentaría nuevas construcciones levantadas, sobre todo, durante la época de Merenptah (1213-1203 a.C.), hijo de Ramsés II.
La figura recuperada, que pesa unas 250 toneladas y tiene 15 metros de altura, quedó sepultada por los aluviones del Nilo en mitad de un terreno arcilloso e inestable. Su rastro se desvaneció hasta que en 2002 el proyecto liderado por la germano-armenia Hourig Sourouzian lo halló sumergido en el agua a tres metros de profundidad. Un ejército de trescientos obreros, ayudado por poleas –a la usanza faraónica- y modernos cojines de aire comprimido, logró conducirlo a tierra firme. Y en 2004 López Marcos ganó la licitación para curar las heridas del gigante.
"Lo primero fue efectuar un estudio de las grietas. Había muchas superficiales y alguna más profunda", recuerda el restaurador español, que también constató que el lado izquierdo de la estatua sedente sufría graves daños mientras que el derecho, que había permanecido sumergido, conservaba en buen estado una figura de Tiye, la gran esposa real de Amenofis III. "Está casi intacta, a diferencia de lo que sucede con la misma estatua en los otros colosos", puntualiza López Marcos.
Además de rehabilitar y encajar las piezas de esta colosal estructura, su equipo rastreó la zona en busca de su localización exacta. Una vez hallada, los obreros plantaron en ella el pedestal consolidado con cemento. Y, tras una operación de una semana, el pasado lunes pusieron en pie el coloso, que disfrutará de su puesta de largo oficial el 1 de marzo. Su paso por el quirófano, sin embargo, aún no ha concluido. López Marcos todavía recuerda que el paciente está necesitado de testa, torso, pie y rodillas. "La cabeza pesa 22 toneladas y el pie 14", detalla. El pie derecho volverá a su lugar en breve pero el resto tendrá que aguardar hasta la próxima temporada para recomponer el puzle de esta obra maestra de la escultura egipcia.
La cura de este coloso es solo el principio de una aventura también colosal. "Yo aquí tengo hasta jubilarme", bromea el arqueólogo español. El majestuoso templo estaba compuesto por tres patios, un peristilo, una sala hipóstila y un santuario. El objetivo de este proyecto europeo-egipcio iniciado en 1998 es crear un museo al aire libre con las piezas recuperadas y recolocar todos los colosos. Está previsto que en la primavera de 2013 se alce la figura hermana del ahora restaurado. Y luego quedaría poner en pie la pareja de estatuas de alabastro y 11 metros de altura situadas en el tercer pilono.
Ninguno de los gigantes rescatados posee la habilidad de cantar de la que –cuenta la leyenda- gozó alguna vez el coloso norte. En el 27 a.C. un terremoto abrió en su anatomía una grieta que al amanecer, cuando la piedra se sacudía la humedad nocturna, emitía un quejido similar a la vibración de una cuerda de guitarra.
"Fue una leyenda griega y representaba la agonía de la Aurora boreal en la guerra de Troya", explica López Marcos. Por ello, el relato griego identificó a la monumental estatua con el dios Memnón, el rey etíope e hijo de Eos (la Aurora) que cayó a manos de Aquiles en venganza por la muerte de su amigo Antíloco. Fascinados por la narración, los turistas romanos y griegos visitaron el lugar para presenciar como el cuerpo de Memnón volvía a la vida todos los días por la caricia de los rayos solares de su madre.

miércoles, 1 de febrero de 2012

¿Tulipanes gigantes? No, una extraña criatura de 500 millones de años


Un equipo de investigadores canadienses ha descubierto los fósiles de una extraña criatura marinaque vivió en el océano hace más de 500 millones de años.
Aunque su aspecto es el de un tulipán gigante que se balanceaba entre las olas del mar, los paleontólogos han demostrado que se trataba de un animal con un extraodinario sistema de alimentación.
Su nombre oficial es Siphusauctum gregarium. Era una criatura con forma de flor que medía unos 20 centímetros. Estaba anclada al fondo del mar -como si tuviera raíces- y poseía un tallo alargado y unaestructura bulbosa en forma de copa en la que 'encerraba' un inusual sistema de alimentación basado en filtros y un intestino.
De este modo, filtraba las partículas marinas a través de unos pequeños agujeros situados en la parte inferior y empleaba un orificio para expulsar los desechos intestinales que se encontraba en lo alto de este raro animal.
De hecho, los científicos de la Universidad de Toronto que han llevado a cabo la investigación señalan que el orificio está situado en el punto exacto donde cualquier persona situaría su nariz para oler la flor, si realmente fuera un tulipán.
El estudio ha sido publicado por la revista científicaPLoS ONE. Lo más novedoso de la extraña criatura, al margen de su aspecto, es que "su sistema de alimentación parece ser único en el reino animal", señalan los investigadores. "No sabemos donde encaja en relación con otros organimos", aseguran.
La descripción se ha realizado tras analizar los fósiles de más de 1.100 especímenes localizados en una de las cuevas de la región canadiense de Burgess Shale, uno de los yacimientos fósiles más populares de Canadá.
El lugar ha sido bautizado como la 'cama de los tulipanes'. Representa las capas de las rocas que han preservado durante siglos los fósiles de estos organismos de cuerpo blando, algunos de los primeros animales complejos que vivieron en los océanos del planeta hace más de 500 millones de años.

martes, 1 de noviembre de 2011

Pruebas de la evolución


Prueba de la anatomía comparada.

Órganos vestigiales: Son aquellos órganos que permanecen aunque ya no se utilicen pero que fueron importantes en el pasado. Por ejemplo, el apéndice, el tercer molar.
Órganos homólogos: Son los órganos que tienen un origen embrionario común y función distinta e ilustran una evolución divergente también denominada radiación adaptativa. El ejemplo es la extremidad Quiridio de los vertebrados terrestres. Tienen el mismo plan estructural pero con adaptaciones a medios destinos, como las extremidades del caballo, el hombre, el murciélago, etc.
Órganos análogos: Son los órganos que tienen un origen embrionario distinto y la misma función. Representa evoluciones convergentes o también lo que se denomina convergencia evolutiva. Por ejemplo, el ala de un insecto frente a la de un murciélago y un ave. Otro ejemplo se da entre delfines, tiburones y caballas...
Pruebas paleontológicas.
El registro fósil nos presenta fósiles intermedios que nos permiten suponer cual ha sido la posible evolución entre distintos grupos de especies.
Viendo el registro fósil, nos damos cuenta de que hay especies que han desaparecido y que ya no están en la actualidad.
Además de los fósiles intermedios. Hay series continuadas de fósiles que nos permiten ver la evolución de rinocerontes, camellos, elefantes, distintas especies de equinodermos, cefalópodos…
Se da más importancia a los animales con partes duras, por motivos de conservación.
Las especies que forman el registro fósil se encuentran por casualidad.
El registro fósil es fragmentario respecto al tiempo. Esto hace que se den especies por extinguidas, cuando en realidad no es así.
A partir del registro fósil, se puede seguir la evolución de algunas especies.

Pruebas biogeográficas.

Especies semejantes, pero que están separadas geográficamente, han tenido una especie evolutiva en común.
Pruebas etológicas.
Las especies que son evolutivamente cercanas, su comportamiento instintivo es parecido.
Pruebas genéticas.
Comparando el material genético (cromosomas) de dos especies, podemos saber si esas especies han tenido un origen común o no.
Pruebas taxonómicas.La taxonomía es la clasificación de los seres vivos a partir de sus características, y refleja las relaciones de parentesco entre todas las especies de seres 
Pruebas bioquímicas.
El hacen pensar que tenemos un origen común. Todos los seres tienen ADN y ARN, y todos transportan energía de la misma forma.

Pruebas embriológicas.

La semejanza en las primeras fases embrionarias en diferentes especies, nos dice que esas especies tienen un parentesco evolutivo.


jueves, 27 de octubre de 2011

De Lamark a la Síntesis evolutiva: la evolución de la teoría de la evolución


Desde las teorías de Lamarck, anteriores a las de Darwin y 'prototipo' sin pulir de lo que luego sería el concepto de la evolución, hasta la Sintésis evolutiva actual que utilizan los científicos, la teoría de la evolución, que nos ha permitido conocer el mapa de la historia de los seres vivos, lleva evolucionando a su vez desde el siglo XVIII.
Celebrando en 2010 el Año de la Biodiversidad, el Parque de las Ciencias de Granada ha inaugurado como su principal espacio expositivo 'La evolución de Darwin', una muestra que producen junto Historia Natural de Nueva York, la Fundación Calouste Gulbenkian y el Museo Nacional de Ciencias de Naturales y que ocupa más de 1.500 metros cuadrados.
Por supuesto, Darwin es el centro de la exposición y sobre su figura se articula esta historia de la evolución. Tras vivir el 'año de Darwin' en 2009, tres espacios completamente nuevos distinguen esta muestra de otras: la recreación del Gabinete de Curiosidad de Ole Worm, de la época anterior a Darwin, muestra los primeros pasos en la catalogación de especies; el retrato de 'El joven Darwin' en una reproducción de su viaje por el mundo a bordo del 'Beagle' y el espacio 'Después de Darwin', que trata sobre la evolución de sus teorías.
Una de las piezas más únicas que se encontrarán hasta octubre en el Parque de las Ciencias es la primera edición, de 1735, del 'Sistema Naturae' de Linneo, una de las obras fundamentales en las que se apoyó el trabajo de clasificación de especies gran parte de los naturalistas del XIX, incluído Darwin.
La correspondencia de Darwin a bordo del Beagle, en los primeros tiempos en Londres cuando formuló sus descubrimientos o durante la escritura de 'El origen de las especies' en su casa de campo de Downe tienen su hueco. También un facsímil del cuaderno de notas que escribió sobre el casamiento 'Una mujer, un espécimen interesante', poco después de su matrimonio con Emma Darwin.
Finalmente, y como otro aspecto único de esta exposición, se incluyen dos espacios que relatan como los 'herederos' científicos de Darwin fueron "perfeccionando" sus descubrimientos con aspectos como elmecanismo de la herencia o el ADN, hasta llega a la actual Síntesis evolutiva. También incluye información sobre las investigaciones más recientes en biología evolutiva, que habrían sido imposibles sin el naturalista inglés.

martes, 18 de octubre de 2011

Panspermia, el origen fuera de la Tierra

Formación en el meteorito marciano ALH84001que según
 algunos sospechan contiene bacterias fosilizadas
La teoría de la Panspermia afirma que la vida aparecida en la Tierra no surgió aquí, sino en otros lugares del universo, y que llegó a nuestro planeta utilizando los meteoritos y los asteroides como forma de desplazarse de un planeta a otro. Dicha teoría se apoya en el hecho de que las moléculas basadas en la química del carbono, importantes en la composición de las formas de vida que conocemos, se pueden encontrar en muchos lugares del universo. El astrofísico Fred Hoyle también apoyó la idea de la panspermia por la comprobación de que ciertos organismos terrestres, llamados extremófilos, son tremendamente resistentes a condiciones adversas y que eventualmente pueden viajar por el espacio y colonizar otros planetas. A la teoría de la Panspermia también se la conoce con el nombre de 'teoría de la Exogénesis', aunque para la comunidad científica ambas teorías no sean exactamente iguales. 

La panspermia puede ser de 2 tipos: 
- Panspermia interestelar: Es el intercambio de formas de vida que se produce entre sistemas planetarios. 
- Panspermia interplanetaria: Es el intercambio de formas de vida que se produce entre planetas pertenecientes al mismo sistema planetario. 

La explicación más aceptada de esta teoría para explicar el origen de la vida es que algún ser vivo primitivo (probablemente alguna bacteria) viniera del planeta Marte (del cual se sospecha que tuvo seres vivos debido a los rastros dejados por masas de agua en su superficie) y que tras impactar algún meteorito en Marte, alguna de estas formas de vida quedó atrapada en algún fragmento, y entonces se dirigió con él a la Tierra, lugar en el que impactó. Tras el impacto dicha bacteria sobrevivió y logró adaptarse a las condiciones ambientales y químicas de la Tierra primitiva, logrando reproducirse para de esta manera perpetuar su especie. Con el paso del tiempo dichas formas de vida fueron evolucionando hasta generar la biodiversidad existente en la actualidad.