martes, 27 de marzo de 2012

Primeras imágenes del 'mundo alienígena' en el abismo la Fosa de las Marianas


"Es un mundo totalmente alienígena". Así ha descrito el cineasta James Cameron el desconocido paisaje que vio al descender a la Fosa de las Marianas, el lugar más profundo del océano. National Geographic acaba de difundir las primeras imágenes captadas por el director de 'Titanic' y 'Avatar' en su histórico viaje a lo que él mismo ha definido como 'la última frontera del siglo XXI', situada a 11.000 metros de profundidad en un punto de la Fosa de las Marianas conocido como abismo Challenger.
Durante más de tres horas, el cineasta-explorador pudo moverse por el fondo a bordo del 'Deepsea Challenger', un sumergible de siete metros de largo y 12 toneladas de peso y con forma de torpedo y que, a diferencia de otros batiscafos, tiene una gran movilidad. Según explicó Cameron, tocó fondo en una zona lisa cubierta de fango y desde allí empezó a moverse para "ascender una loma" y pasar a otras áreas.
Provisto de cámaras de alta resolución en 3 D y un panel de focos LED de dos metros y medio de largo, el sumergible es capaz de iluminar los oscuros fondos y observar el inhóspito territorio.
'Muchos de los animales que viven allí están adaptados a la presión extrema que existe en esas profundidades y a la oscuridad total", ha explicado Cameron. "Generalmente son criaturas blancas, sin pigmentación en la piel. Algunos tienen ojos para percibir la bioluminiscencia, otros sencillamente no tienen ojos".
Cameron, que ha estado preparando la expedición durante siete añoscon el equipo de ingenieros del proyecto Deepsea Challenge de National Geographic, tiene intención de estudiar los aspectos biológicos y geológicos de esos extraños fondos marinos donde las condiciones de presión - 1.100 veces mayor que en superficie- y de oscuridad y temperatura hacen que todo sea diferente a lo que se puede encontrar en otros lugares.
Cameron prepara un documental divulgativo sobre la aventura para National Geographic, pero el principal objetivo de la campaña es avanzar en el conocimiento de los abismos marinos, que ocultan ecosistemas desconocidos para la ciencia.
Cameron afirmó a la prensa tras emerger de su inmersión: "No he encontrado grandes organismos como medusas o peces del tipo que he visto en otras inmersiones profundas. Pero es que el punto al que he llegado es extremadamente lejano y aislado. Tampoco se veían en el fondo los habituales rastros y huellas de gusanos y pepinos de marque hay en otros lugares. De hecho, lo más grande que he visto eran anfípodos que no pasaban de una pulgada [menos de tres centímetros]".
Sin embargo, asegura Cameron, no se trata de buscar "calamares gigantes y cosas de ese tipo". Para el cineasta, es mucho más interesante estudiar los pequeños seres y los microbios de esos lugares, cuyas adaptaciones a ese entorno extremo pueden aportar interesantes revelaciones a la ciencia.
Uno de los objetivos es coger muestras de rocas, organismos y aguas del fondo. El 'Deepsea Challenger' va dotado de diversos sistemas para tomarlas. Una de ellas es un brazo robótico. Durante la inmersión el sistema hidráulico tuvo algunas dificultades y la puerta de la cámara donde se guardan las muestras no cerró bien, explicó Cameron. Pero restó importancia a este contratiempo o al hecho de no haber encontrado nada "sorprendente" en esta primera ocasión. Según el cineasta, se trata de una primera inmersión, para probar la nave y demostrar su fiabilidad. "Vendrán muchas más inmersiones y encontraremos regalos de la naturaleza. Los buceadores sabemos que hay que tener paciencia y que una inmersión es sólo una inmersión", aseguró.
Cameron está convencido de que su expedición abre el camino para una nueva frontera de la exploración en el siglo XXI, un lugar remoto y menos conocido que la Luna.
El cineasta, de hecho, asegura que al ver el paisaje desolado en este abismo marino, sintió algo similar a lo que debió experimentar Neil Armstrong al dar aquel 'primer paso para un hombre y gran salto para la Humanidad' hace más de cuatro décadas en la misión Apolo XI: "Es todo muy lunar, un lugar desierto y muy aislado. Mi sensación fue de total soledad y aislamiento del resto de la humanidad, me sentí como si en un solo día hubiera viajado a otro planeta y regresado".
Cameron también ha bromeado sobre el hecho de que, por fin, pudo disfrutar de la inmersión: "Cuando Armstrong volvió de la Luna dijo que había estado tan preocupado por todas las cosas que tenía que hacer que no se dio cuenta de que estaba en la Luna hasta que tuvo quevolver. A mí me pasó lo mismo la primera vez que bajé a ver el Titanic hundido. No pude disfrutar de aquello. Hoy he estado durante horas tan atareado en el descenso que he tenido la misma sensación. Pero al final, ahí abajo, he tenido un momento de quietud para mirar y darme cuenta de donde estaba, qué lejos había llegado y que solo estaba. Sobre todoha sido soledad lo que he sentido".
Cameron explica en el vídeo difundido por National Geographic que la presión en la Fosa de las Marianas es tan extrema que el submarino "se comprime unas tres pulgadas de longitud [unos 8 centimetros] cuando llega al fondo del océano por la presión, y la esfera en la que viajo yo también encoge, de hecho la ventana por la que miro se viene hacia mí". A esa profundidad, la presión es de 1.100 kilogramos por centímetro cuadrado.
Dentro del 'Deepsea Challenger', Cameron va enclaustrado en una esfera blindada de acero que le protege, pero que sólo tiene 109 centímetros de diámetro, por lo que no puede mover brazos y piernas. Según el cineasta, existen riesgos, pero estos se han gestionado para que sean los mínimos posibles con la ayuda de la tecnología. El cineasta es un veterano de las inmersiones a gran profundidad. Ha bajado más de 70 veces en otros batiscafos para reconocer los restos del Titanic y otros pecios y es buceador desde su adolescencia en Canadá.
Cameron tardó dos horas y media en bajar a la Fosa de las Marianas y una hora y diez minutos en ascender, además de las tres horas que pasó en el fondo. Es el primer hombre que baja en solitario a y el tercero en lograrlo. Los anteriores fueron el suizo Jacques Piccard y el estadounidense Don Walsh, que lo hicieron en 1960 a bordo del batiscafo 'Trieste'. Piccard ya falleció, pero el octogenario Don Walsh sigue vivo y colabora con Cameron en la expedición. De hecho, fue la primera persona a la que el cineasta se dirigió tras volver de las profundidades.
El primero que avistó al 'Deepsea Challenger' saliendo del mar fue elcofundador de Microsoft Paul Allen. Amigo íntimo de Cameron, se ha unido a la expedición y lo localizó desde el helicóptero con el que sobrevolaba la zona.

lunes, 26 de marzo de 2012

James Cameron desciende a las Marianas, la fosa más profunda del océano.


El cineasta estadounidense James Cameron completó con éxito su expedición a la fosa de las Marianas, el punto más profundo del océano, y se convirtió en la primera persona que ha descendido en solitario a ese lugar, informó National Geographic en su página web.
Cameron, de 57 años, comenzó su descenso en un minisubmarino fabricado por su equipo de ingenieros en colaboración con National Geographic a primera hora local del lunes y tocó fondo un poco antes de las 22.00 GMT del domingo -medianoche, hora española-.
National Geographic estuvo informando a través de Twitter del viaje y del momento en que Cameron tocó fondo.
La expedición tiene fines científicos y llevaba preparándola más de ocho años. La fosa de las Marianas, a casi 11.000 metros de profundidad, está situada en el entorno de la isla de Guam, en el sur del Pacífico.
Hasta la fecha, únicamente había logrado tocar fondo en las Marianas el batiscafo Trieste, en 1960,pilotado por el teniente de la Marina estadounidense Don Walsh y el explorador suizo Jacques Piccard.
El director de las películas más taquilleras de la historia del cine, Titanic y Avatar, es la primera persona en la historia que ha descendido al lugar en solitario.
En torno a las 02.00 GMT del lunes Cameron regresó a la superficie, después de haber estado explorando y filmando las Marianas.
La nave que transportó al director del cine fue bautizada como "Deepsea Challenger", tiene espacio para un ocupante y está equipada con cámaras y brazos robóticos.
El minisubmarino había realizado esta misma semana un viaje de prueba no tripulado hasta alcanzar la fosa, según explicó el propio Cameron el viernes en una entrevista con National Geographic News.
Se estima que hay más de 750.000 especies marinas que no han sido formalmente catalogadas por la ciencia, tres veces más que las que se conocen.
El interés de Cameron por los fondos marinos le llevó a realizar películas como The Abyss (1989), en la que un grupo de científicos encontraban vida extraterrestre en las profundidades del océano, así como a buscar los restos del Titanic (Last Mysteries of The Titanic, 2005).
Para la secuela de Avatar, el director tiene previsto que la historia se desarrolle bajo la superficie del mar.

Los 'singles' toman más antidepresivos


Vivir solo es una tendencia al alza; aunque en la actualidad la soledad ya no es exclusiva de personas mayores. Un estudio finlandés advierte de los 'singles' en edad activa tienen mayor consumo de antidepresivosque quienes conviven en pareja o en familia.
Según datos de diciembre de 2011, 3,4 millones de personas vivían solas en nuestro país, 1,5 de ellos en edad de trabajar (el resto, en su mayoría, son jubilados); una tendencia similar a la que se observa en otros países occidentales (algunas estadísticas apuntan a que en 2020 el 40% de los hogares del mundo estarán habitados por una sola persona).
Hasta ahora, la mayoría de estudios sobre los riesgos derivados de la soledad se habían centrado en los ancianos; aunque un estudio que acaba de publicar la revista 'BMC Public Health' alerta de que los individuos más jóvenes tampoco están a salvo.
El equipo de Laura Pulkki-Raback, del Instituto de Salud Ocupacional de Finlandia, evaluó durante siete años a 3.500 individuos entre 30 y 65 años y analizó, entre otras cosas, sus características sociodemográficas junto con hábitos de riesgo como el consumo de alcohol, tabaco o medicación antidepresiva. Un 14,5% de ellos vivía en un hogar unipersonal.
Los investigadores analizaron sobre todo estos fármacos porque no sólo se recetan para la depresión, sino también para los trastornos de ansiedad; por lo que los consideran "un buen marcador de riesgo de la mayoría de patologías mentales". De hecho, entre 200 y 2008, el consumo de estas sustancias aumentó a un ritmo del 1%-2% anual en toda la muestra, con mayor prevalencia entre las mujeres.
Sus observaciones apuntan a que el consumo de antidepresivos fue un 80% mayor entre personas que viven solas que en individuos que comparten hogar con familia, pareja o amigos.
Según explican, en el caso de las mujeres, esta sobremedicación está causada sobre todo por elementos sociodemográficos, como la falta de ingresos o un bajo nivel de educación. En cambio, en los varones, es el alcoholismo y la falta de apoyos sociales (tanto familiares como en el trabajo) son lo que más influye en los trastornos mentales. En comparación con las féminas, los 'singles' varones del estudio tenían menos redes sociales de apoyo, vivían más en áreas rurales, tenían un menor nivel ocupacional y fumaban o bebían con más frecuencia.
Sin embargo, los investigadores también reconocen que pueden influir muchos otros factores que no están recogidos en el trabajo, como los sentimientos de alienación, la falta de confianza o las dificultades para afrontar situaciones críticas, problemas económicos o enfermedades. Pero incluso no descartan que la tasa de depresión entre los 'singles' sea incluso mayor de sus estimaciones debido a los numerosos casos sin diagnosticar que puede haber.

¿Ha llegado vida a Marte procedente de la Tierra?


Cada vez toma más fuerza la hipótesis de que la vida en la Tierra no es un fenómeno único en el Universo. Pero existe también la posibilidad de que después de desarrollarse en este planeta, quizás procedente del exterior, haya viajado también a otros lugares, como el cercano Marte. Esta es la teoría que plantea Ken Nealson, director del Centro para la Detección de la Vida de la NASA, que ha visitado esta semana Madrid.
Nealson, que es también catedrático de Geología en la Universidad de California, señala a ELMUNDO.es que "igual que a la Tierra llegan como meteoritos fragmentos de Marte, entre 20 y 30 kilos de tierra marciana al año, hay material terrestre que puede haber llegado hasta allí llevando materia orgánica con vida".
De momento, ninguna misión ha encontrado nada, pero también es verdad que hasta ahora sólo han viajado hasta su superficie cinco roverteledirigidos, que han podido recorrer un área muy reducida. Según este experto, el hecho de que no haya tectónica de placas, como en la Tierra, ni agua en movimiento hace más fácil encontrar los rastros de esos posibles impactos. "Es posible que allí haya rastros de vida, y que llegaran desde el nuestro", asegura, en lo que es una vuelta de tuerca a la ya conocida teoría de la panspermia: las bacterias están diseminadas por el Universo y llegaron hasta la Tierra a bordo de meteoritos.
El hallazgo en los últimos 20 años de bacterias que viven en condiciones poco habituales en la vida terrestre da pie a estas hipótesis. Nealson y su equipo fueron los que encontraron entonces el grupo de la 'shewanella', microbios capaces de 'respirar' de los óxidos de manganeso o hierro y 'expirar' electrones. No necesitan oxígeno para vivir.
Otras muchas y peculiares bacterias se han encontrado desde entonces. En España, en las minas de Río Tinto (Huelva), se han encontrado bacterias capaces de 'comer' pirita y producir como desechos ácido sulfúrico y hierro oxidado, causantes de la acidez y color rojizo del agua. Es más, algunas de las bacterias encontradas en este lugar por científicos del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) han demostrado, en experimentos controlados, que serían capaces de sobrevivir en un ecosistema marciano.
No obstante, Antonio Pérez Verde, investigador en este centro español, reconoce que "el problema será si la vida extraterrestre no tiene nada que ver con la que conocemos, porque entonces ni siquiera sabemos como buscarla".
Por otro lado, apunta algunas de las dificultades que habría para que un meteorito con materia terrestre llegara a Marte: "Nuestro planeta es grande y para que algún fragmento escapara de la atmósfera terrestre tendría que ser impactado por un meteorito a una velocidad de 11,2 kilómetros por segundo, algo tan destructivo como el que acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años", argumenta.
Además, también es cierto, y así lo reconoce Nealson, que la fuerza de gravedad del Sol y de Júpiter, mucho mayor que la marciana, atraería a la mayor parte del material desprendido, pero tampoco es imposible que algunas bacterias llegaran a algún lugar donde pudieron sobrevivir.
Nealson, por otro lado, ha sabido sacar provecho de las 'shewanellas'. Dado que son como 'rocas que respiran' minerales y emiten electrones, logró desarrollar un sistema que permite aprovechar éstos como energía eléctrica.
Se trata de las 'pilas de combustible microbinas', en las que los microorganismos 'inspiran' el óxido de un cátodo y 'espiran' electrones, utilizables como fuente energética. Además, las 'shewanellas' comen cualquier basura orgánica. "Es una forma limpia, eficaz y barata de generar energía, acabar con la basura y, además, obtener agua limpia, porque en el proceso transforman el carbono en moléculas de agua", explica el experto.
Para Nealson, que ha visitado Madrid invitado por la Fundación Banco Santander para dar una conferencia, está claro que en las bacterias está la clave de cómo ha cambiado la Tierra desde su origen.

sábado, 24 de marzo de 2012

El mapa del cerebro bilingüe


El lenguaje no es algo que exista fuera de nosotros, 'vive' en el cerebro. Aprender un solo idioma o dos de forma simultánea conforma unas redes neuronales distintas entre una persona monolingüe y otra bilingüe pero, ¿de qué manera influye esa diferencia? ¿Tienen los políglotas capacidades no comunicativas superiores? ¿Son más listos los niños que hablan dos lenguas? ¿Genera el mismo efecto en el desarrollo aprender castellano y catalán que inglés y japonés?
Existen muchos grupos científicos que están estudiando el proceso de adquisición del lenguaje y cómo las lenguas se organizan en el cerebro. Uno de los más prestigiosos y prolíferos es el denominado BRAINGLOT, integrado por seis grupos en los que trabajan unos 200 investigadores. Se trata de un proyecto español que, desde que se formó hace cuatro años, no ha dejado de publicar resultados interesantes sobre distintos aspectos del bilingüismo, en el área neuropsicológica, funcional y lingüística.
"España es el lugar idóneo para hacer este tipo de investigaciones por diferentes razones. Pocos países, por no decir ninguno, tienen nuestras peculiaridades. Contamos con individuos que utilizan lenguas muy parecidas, como el catalán y el español, y otros muy dispares, como el euskera y el español. También hay población monolingüe. Además, el estatus social y educativo entre ellos es similar y las distancias que los separan son pequeñas", afirma Núria Sebastián-Gallés, doctora en psicología, principal investigadora del grupo Percepción y Adquisición del Discurso de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y coordinadora del proyecto BRAINGLOT.
Entre sus objetivos se encuentran averiguar las bases neuronales del procesamiento del lenguaje en las personas bilingües, conocer las diferencias, positivas y negativas, que esta segunda lengua genera en la mente y saber cuál es el solapamiento que se da entre las redes neuronales con los cambios de tareas no lingüísticas y del lenguaje. Para ello, desde la Universitat Jaume I de Castellón, el grupo de César Ávila, catedrático de Psicología Básica, trabaja en el laboratorio de neuroimagen funcional para conseguir el 'retrato' del cerebro bilingüe.
"Las personas bilingües utilizan más áreas cerebrales en una tarea lingüística, sobre todo del lado izquierdo del cerebro (el relacionado con el lenguaje) y de algunas del derecho. Es un procesamiento menos eficiente pero no menos eficaz, es decir, lo hacen igual de bien que los monolingües pero para ello necesitan emplear más áreas de su cerebro. Esto podría significar algún tipo de pequeñísimo enlentecimiento a la hora de manejar el lenguaje. Pero la parte positiva es que los bilingües tempranos al pasarse todo el día cambiando de lenguaje, tienen entrenadas capacidades cognitivas no lingüísticas, en concreto en las funciones ejecutivas, que sirven para adaptarse a los cambios de tareas variadas. Se podría decir que en estas tareas son mejores. Nosotros aportamos la base visual de por qué son más eficaces y hemos visto que es porque utilizan otras áreas cerebrales distintas a los monolingües", apunta Ávila.
Ellen Bialystok y Michelle Martin, dos expertas en bilingüismo, explican en un artículo, publicado 2004 en la revista 'Developmental Science', que "el bilingüismo precoz modifica y mejora en los niños el desarrollo del control de la atención mientras que tiene poco impacto en cómo se analizan las representaciones". Pero, como recoge en otro trabajo publicado hace dos años en la revista de la 'Asociación para la Ciencia Psicológica', "las personas que hablan dos idiomas tienen menor competencia en el lenguaje formal".
Como apunta Albert Costa, coordinador del grupo de Investigación en Producción del Habla y Bilingüismo, de la Universitat Pompeu Fabra, y también integrante del proyecto español, "son las dos caras de una moneda. A la hora de producir lenguas parece que los bilingües son más lentos y tienen con más frecuencia una mayor dificultad para encontrar la palabra deseada, es lo que se denomina tener la palabra en la punta de la lengua. Además, poseen un menor vocabulario, aunque cuando se tienen en cuenta las dos lenguas el número de palabras que conocen es superior en comparación con una persona monolingüe. Pero esto es algo lógico, es como quien juega sólo al tenis y el que juega al tenis y al pádel, el primero será mejor en tenis pero el segundo sabrá manejarse en los dos juegos", explica.
Las divergencias en la flexibilidad cognitiva no son "diferencias brutales, si no todo el mundo estaría dominado por los bilingües. En cuanto al manejo del lenguaje, esa mayor lentitud a la hora de encontrar la palabra correcta es de milésimas de segundo, mientras la persona habla no se nota que tiene otras lenguas tocándole las narices y que su cerebro tiene que estar eligiendo constantemente el idioma con el que tiene que hablar", señala Sebastián-Gallés.
Lo que sí que parece es que las ventajas del bilingüismo se notan más en los niños pequeños y en los ancianos. "El área prefrontal es la parte del cerebro que se termina de desarrollar más tarde en la vida, lo hace en la adolescencia tardía, y es de las primeras que se nos fastidia, entre los 30 y 40 años. Como los bilingües la tienen más entrenada, eso hace que se les acelere el desarrollo y parece que previene o frena la aparición de los síntomas de deterioro", detalla esta psicóloga. Aunque como apunta Costa, "hay que ir con cuidado en relación con las demencias, porque hay pocos estudios sobre el tema.
Parece que la gimnasia mental de aprender y utilizar dos idiomas contribuye al concepto de reserva cognitiva, es decir, que a igualdad de daño cerebral en una demencia o en el Alzheimer hay gente que tiene menos síntomas. Ojalá hubiera más datos en este sentido. En España se podría hacer un estudio epidemiológico serio, pero como el bilingüismo es un tema sensible políticamente hablando no hay interés en este sentido".
Otra rama de investigación es aquella destinada a conocer las diferencias que se dan a una edad muy temprana. "Nosotros no trabajamos mucho con bebés, pero sí hay estudios sobre el tema. Se sabe que en los primeros meses no se puede distinguir entre dos lenguas pero, a los cuatro meses, un niño sí puede diferenciar entre catalán y castellano. También, a los ocho meses, los bebés bilingües pueden notar las diferencias, por ejemplo, entre español y francés, simplemente viendo dos personas hablar, sin escucharlas, mientras que un monolingüe es incapaz de hacerlo", afirma Sebastián-Gallés.
En sus trabajos, también han comprobado, mediante resonancia magnética funcional, que aunque uno aprenda dos lenguas desde el nacimiento, siempre hay una que va a funcionar como dominante, y que será aquella a la que más esté expuesto el bebé (normalmente la lengua de la madre). "Esto sólo se ve con técnicas muy finas, porque hay diferencias muy pequeñas, tanto que la propia persona no se da cuenta de que maneja mejor una que otra", aclara esta psicóloga.
Además de llegar a entender los beneficios que genera el bilingüismo en la función ejecutiva, otra rama de estudio del proyecto BRAINGLOT es conocer por qué cuesta tanto aprender un segundo idioma pasada una edad. "Nuestra tarea es investigar, qué cosas que son distintas de una lengua a otra son las que van a ser más fáciles de aprender y cuáles más difíciles", explica Itziar Laka, profesora de lingüística de la Universidad del País Vasco e investigadora principal Elebilab, grupo que forma parte del proyecto.
Esta experta analiza las señales cerebrales de las personas cuando escuchan en un idioma algo mal (cuando se produce una violación sintáctica) y su manera en que el cerebro codifica eso. "Hay una cosa que la gente no se da cuenta: Se cree que el lenguaje es algo cultural pero no es así, es una función cognitiva. Si la segunda lengua es muy distinta, el patrón cerebral será diferente en una persona bilingüe que en una nativa. Pero también estudiamos qué aspectos de la lengua están representados de la misma manera en el cerebro de los dos", aclara.
Laka insiste en que la información que se consigue estudiando el cerebro de una persona que habla dos idiomas es mucho más rica que la que se logra analizando el de alguien nativo. "Todo el retrato completo nos hace comprender mejor la naturaleza del lenguaje", afirma. Esta especialista evalúa a personas de unos veintitantos años que aprendieron euskera con cuatro o cinco años. "Pensábamos que no íbamos a encontrar diferencias entre ellos y los nativos, pero no ha sido así. A los cuatro años, la primera lengua ya ha ocupado un espacio prioritario en el cerebro, y la segunda tiene que luchar por su espacio".
Pero también se sabe que como se realiza menos esfuerzo con el primer idioma, el tejido cerebral implicado en su uso es menor. De hecho, varios estudios muestran que existen diferencias en la densidad de materia blanca entre las personas bilingües y las que sólo hablan un idioma. "A mayor mielina mayor rapidez de procesamiento. Los cambios no sólo son funcionales sino estructurales. Lo importante es determinar que un aprendizaje externo conforma una morfología cerebral", señala Costa.
El grupo vasco también analiza el efecto que tiene la ergatividad, es decir, "el euskera como las lenguas mayas, el georgiano o el tibetano, es una lengua ergativa y tiene una manera de marcar los sujetos y los objetos distinta a la de las lenguas nominativas como son todas las latinas. Esto se ha considerado una división psicológica. También miramos aspectos como la concordancia verbal que en castellano sólo es con el sujeto, mientras que en euskera es con el sujeto, el objeto y el dativo. Y ahí vemos que cuando tienes concordancia en tu lengua nativa, puedes usar ese recurso para la segunda lengua".
En definitiva, lo que pretenden estos investigadores es hacer un mapa de las cosas que son distintas en la lengua y, cuando ésta no es nativa, cómo se representa en el cerebro. "Hemos intentando completar el mapa en la franja de los cuatro-cinco años para saber cómo se va colocando la segunda lengua en el cerebro cuando se aprende a esa edad. Pretendemos tener una base empírica sólida y seria de qué cosas son difíciles y fáciles para aprender una lengua", explica Laka.
"Mientras en las lenguas nativas todos somos igual de buenos, sólo hay diferencias por la educación, en las segundas lenguas no todo el mundo es igual. Hay evidencias que sugieren que determinadas maneras de aprender una lengua son más validas para unas personas que para otras. Quizás en un futuro podamos predecir, según el tipo de persona que seas, la manera de aprendizaje que requieres", aventura Laka.
Porque un objetivo a largo plazo es que este conocimiento sirva para ayudar a aprender una segunda lengua de manera más eficiente. "Pero esto sólo se podrá hacer cuando sepamos mucho más sobre este tema", explica esta investigadora que también señala la falta de recursos a un año vista. "El proyecto nació con el compromiso político de que los recursos que íbamos a tener no se iban a terminar finalizados los cinco años, sino que tendría continuidad. Pero eso ha cambiado. Es verdad que la situación económica también lo ha hecho, pero es una pena que en un país ideal para estudiar el bilingüismo no se pueda hacer. No es un problema de recursos humanos sino de estabilidad e infraestructura para hacer ciencia".

La sanidad pública 'suspende' en reproducción asistida


España es uno de los países con un nivel más elevado en reproducción asistida, con una media de éxitos cercana al 40% en Fecundación In Vitro (FIV) y con un alto nivel en la producción científica en esta área. Sin embargo, la equidad en el acceso sanitario que en teoría garantiza la constitución parece no cumplirse en este campo, como han recordado los expertos en la presentación del 'Libro blanco sociosanitario de la infertilidad en España', una radiografía parcial (se ha basado en una encuesta a 100 centros de los 217 existentes) del tratamiento de esta patología en nuestro país.
Las diferencias entre centros públicos y privados son abismales, sobre todo en número, lo que redunda directamente en el número de afectados a los que prestan ayuda. Así, según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), en España existen 180 centros privados que ofrecen técnicas de reproducción asistida y sólo 37 unidades públicas. Esto supone que existe un centro privado de este tipo para cada 280.000 habitantes y uno público para cada millón y medio.
La inexistencia de un registro obligatorio sobre el funcionamiento de las unidades médicas que prestan estos servicios –una reivindicación histórica de los especialistas en reproducción, que destacan la obligatoriedad del mismo en otros países- impide hacer una valoración objetiva sobre su eficacia pero, según los expertos que presentaron el libro, "los centros privados llevan ventaja".
El presidente de la SEF, Federico Pérez Milán, afirma que cualquier respuesta en este sentido es siempre "una estimación", debido a la falta de datos oficiales, pero tanto él como el editor del libro blanco y jefe de la Unidad de Reproducción Humana del Hospital de Cruces de Bilbao, Roberto Matorras, reconocieron que los centros privados cuentan con más recursos y adquieren antes los constantes avances tecnológicos en este campo. "La equidad hoy se pone en entredicho", subrayó Pérez Milán.
Precisamente Matorras coordinó en 2009 uno de los pocos estudios que pueden servir para comparar eficiencia y eficacia de centros públicos y privados. En él, se observaban unas tasas de embarazo superiores "no mucho, pero de forma estadísticamente significativa" en los centros privados. No obstante, el experto aventuró que, al ser voluntaria la inclusión en el registro que dio lugar al estudio, podría ser que hubiera una representación escasa de los centros privados con peores resultados. "Entre los centros privados de excelencia y los públicos, no hay duda de que ganan los privados".
Otros síntomas de inequidad entre medicina pública y privada está en las listas de espera, inexistentes en la última y de 399 días de media en la segunda, según un estudio recientemente presentado de la Asociación Pro Derechos Civiles Económicos y Sociales (ADECES). Eso sí, de nuevo se trata de datos estimativos ya que, como recordó Pérez Milán, en algunas comunidades autónomas donde están establecidas garantías de demora máxima, estos procedimientos están excluidos.
Por último, los centros públicos no cubren ciertas prestaciones a las que sí puede acudir una pareja o una mujer en los centros privados, como la congelación de ovocitos por motivos sociales, como querer retrasar la edad de la maternidad. "En los públicos sólo se hace por razones médicas, como en mujeres que van a someterse a un tratamiento oncológico que pueda comprometer su fertilidad", explican desde la SEF.
Esta serie de desigualdades hace recordar al presidente de la SEF que la infertilidad es "un problema real, porque se da cuando unos órganos no llevan a cabo la función para la que están programados". Así, Pérez Milán advirtió contra una posible retirada de la cartera de servicios de este tipo de terapias, que adelantó un confidencial tras el cambio de Gobierno. "Nosotros nos pusimos en contacto con las autoridades sanitarias cuando lo leímos, preocupados, pero recientemente he recibido una carta de la Directora General de la Cartera Básica de Servicios desmintiendo esta noticia", comentó Pérez Milán.
Respecto a la concepción social de que los tratamientos de reproducción asistida son muy caros (entre 4.000 y 6.000 euros de media en un centro privado), Matorras subrayó que los parámetros de coste eficacia y coste beneficio eran "complicados de medir" pero que los tratamientos sí eran coste eficaces si se comparaban con otros aplicados hace años (como la reconstrucción quirúrgica de las trompas) "con una eficacia mucho menor y un coste mucho mayor".
El libro blanco de la infertilidad destaca que en España tres de cada 100 niños nacen mediante técnicas de reproducción asistida, algo entendible debido a las bajas tasas de natalidad registradas en nuestro país, sobre todo por el hecho de que las mujeres cada vez retrasen más la idea de ser madres. Los expertos prevén que el problema aumente, como explican en un capítulo del libro dedicado específicamente al futuro de esta especialidad.
"No queremos tanto mejorar en resultados de tasas de éxito de embarazo, sino en conseguir los mismos embarazos implantando menos embriones", subrayó Matorras. En este sentido, Pérez Milán vaticinó que los próximos avances en este campo se darán en la biología molecular, en forma de herramientas moleculares que permitan evaluar mejor la calidad del embrión y hacer que la implantación de uno sólo sea garantía de éxito.

Un análisis de sangre para adelantarse al infarto


Sería el 'santo grial' de la Cardiología. Así define el doctor Eric Topol, uno de los popes mundiales en esta especialidad, lo que supondría para él y sus colegas disponer de un análisis de sangre capaz de predecir qué pacientes van a sufrir un infarto al corazón antes de que se produzca. Y esa prueba, aunque aún en pañales, está hoy más cerca que ayer.
De momento sólo se ha probado con 50 pacientes que ingresaron en cuatro hospitales de San Diego (EEUU) por un ataque cardiaco; pero sus conclusiones -que se publican en la revista 'Science Traslational Medicine'- abren una nueva puerta. "Aunque se trata de un grupo de investigadores de alta reputación, son pocos pacientes y aún no se puede determinar si el hallazgo es la causa o la consecuencia del infarto", señala Borja Ibáñez, cardiólogo del Hospital Clínico de Madrid e investigador del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC).
Según el análisis que encabeza el doctor Topol (que se hizo famoso al destapar los riesgos cardiovasculares de Vioxx), un análisis de sangre dirigido a detectar células cardiacas circulantes en el torrente sanguíneo permitiría identificar a las personas en riesgo de sufrir un infarto una o dos semanas antes de que éste se produzca.
"Hoy en día somos capaces de actuar en el momento en que alguien está teniendo un ataque, pero identificarlos antes de que se produzca es la clave", señala a ELMUNDO.es Paddy Barret, una de las firmantes. "En ese caso podríamos darles medicación anticoagulante y antiinflamatorios para frenar todo el proceso, o incluso colocar un stent para desobstruir la arteria", añade.
Empleando una tecnología desarrollada por la compañía Veridex CellSearch, que también participa en el estudio, los cardiólogos observaron que existe un mayor número de estas células endoteliales desprendidas de las arterias y 'navegando' por la sangre. Pero no sólo son más, sino que además son células de mayor tamaño y muy deformadas, con anomalías estructurales (en algunos casos con más de un núcleo).
Esa peculiar malformación convierte a esas células circulantes en un buen marcador para detectar un infarto cardiaco inminente. Sólo en España unas 60.000 personas sufren cada año un infarto agudo de miocardio (cerca de 2,5 millones en EEUU), un problema que se ocasiona por la falta de oxígeno que llega hasta el corazón debido a una obstrucción de las arterias. Y como recuerda el artículo, pese a los avances en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad coronaria, hoy en día sigue siendo bastante impredecible quién y cuándo sufrirá un infarto; lo que hace aún más urgente si cabe este tipo de pruebas.
"Es un artículo interesante", asegura el especialista español, pero cabe subrayar que "deja muchos interrogantes en el aire". Es cierto que "saber quién va a sufrir una enfermedad", en este caso, un infarto, "es el paradigma de la medicina, pero predecirlo, por el momento, es imposible". Y añade: "Se sabe que fumar y tener diabetes aumenta el riesgo de infarto, pero eso no significa que todo aquel que consuma tabaco y tenga diabetes finalmente lo sufra".
El trabajo, destaca Topol, es fruto de la colaboración entre dos instituciones académicas, tres clínicas y una compañía privada; hasta el punto de que el prestigioso cardiólogo se atreve a aventurar que "el hallazgo cambiará el futuro de la medicina cardiovascular". Y aunque el doctor Ibáñez recomienda precaución con este tipo de estudios, Barrett se atreve a dar un plazo: "En dos o tres años podríamos tener la tecnología disponible, para obtener los resultados del paciente en 20 ó 30 minutos; hasta entonces, aún tenemos trabajo por hacer".
La tecnología que han empleado en esta ocasión ya se está investigando también con buenos resultados en el campo de la Oncología. De hecho, la búsqueda de células tumorales 'sueltas' en el torrente sanguíneo (desprendidas del tumor primario) ya se está empleando - de momento sólo en ensayos clínicos- para analizar cómo van respondiendo los pacientes con cáncer de pulmón al tratamiento.